On October 21st we demonstrate in Ghedi: against war, the war economy, the Meloni government, NATO
The war between NATO and Russia in Ukraine, a war that is dictated by interests of domination and exploitation on both sides, and has already produced a horrendous massacre of hundreds of thousands of dead and wounded, shows no sign of ending. Indeed, despite there being talk of peace proposals, the continued supply of weapons by the EU and the United States to Kiev prolongs the war and brings it further and further into Russian territory.
On a global scale, there is an exponential growth in commercial, diplomatic and military tensions and, in this context, a real arms race has started which expresses and in turn fuels the race towards new, catastrophic inter-capitalist wars for a division of the world market between the greatest capitalist powers of the West and the East.
Meanwhile, in Italy and throughout the West, a war economy and an increasingly suffocating social regulation are rapidly establishing itself in the workplace, in schools, in universities, in territories and in the media. The Meloni government frontally attacks the living conditions of millions of workers, unemployed and precarious workers; has allowed the increase in the prices of basic necessities without lifting a finger, which affects wages which in many cases are already starvation; carries out further cuts to public health, social services and citizens’ income, with millions of families pushed towards extreme poverty; has given the green light to the violation of all workplace safety regulations with the effect of multiplying deaths at work; continues in the work of social and environmental devastation, increases military spending for sending weapons to Ukraine and for strengthening the bases and war infrastructure. And now, to divert the growing anger onto a false target, Meloni&Co. indicate emigrants as the “real enemy” to defend against.
In reality, however, our first and main enemy is here, and it is precisely the Meloni government and the class of large, medium and small exploiters on whose behalf the right-wing executive administers state expenses and so-called public order.
War and austerity policies are two sides of the same coin: an increase in military and repression spending corresponds, on the one hand, to an equal intensity cut in wages, pensions and social spending, and on the other an increase of the militarization of social life, of nationalism, of state racism, of sexism favoring the impressive growth of physical and psychological violence against women, of police intervention in trade union and social struggles.
Against this new barbarism that is advancing, we appeal to all the entities active against the war, in schools, in social and environmental struggles, so that Saturday 21 October becomes the starting-point for relaunching the mobilization against the war, the economy of war, the Meloni government, for the dissolution of NATO, the closure of all military bases and the withdrawal of Italian troops abroad.
The choice of October 21st represents for us a bridge towards those workers who the day before will fight “against war, high prices of living, precariousness, to stop the Meloni government” on the occasion of the general strike called by grassroots trade unionism.
For this reason – in the context of a set of anti-war initiatives in Italy and abroad – we are promoting a united national mobilization in Ghedi on 21 October. Ghedi is the historic attack base of the Italian Air Force and the depot of dozens of NATO-US atomic bombs to be mounted on Italian aircrafts. While many go in search of the enemy only and exclusively outside national borders, hard facts demonstrate that our first enemy is here “in our home”.
From Ghedi we want to convey our anti-militarist and defeatist message beyond the Italian borders to give our contribution to the international and internationalist coordination of the initiatives to fight against the war in Ukraine, against all the wars of capital. The one and only force that can stop the mad rush to the mutual destruction of countries and the environmental and human catastrophe that accompanies it, is defeatism in Ukraine, in Russia and here towards “their” governments, their “own” capitalisms, and the brotherhood, unity among the exploited and oppressed of all the countries of the world. Proletarians of all countries, let’s unite: this is still and always the path to liberation from exploitation and war.
Brescia anticapitalista – Collettivo NN Brescia – Collettivo Linea Rossa della bassa bresciana – Centro di documentazione contro la guerra, Milano – Comitato internazionalista, Como – Comitato permanente contro le guerre e il razzismo, Marghera – Controtendenza Piacenza – Controvento – Laboratorio politico Iskra – Movimento di lotta per il lavoro 7 novembre, Napoli – Plat Bologna – Rete dei comitati e dei collettivi di lotta Roma e Viterbo – SI Cobas – Tendenza internazionalista rivoluzionaria
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Asamblea online – domingo 24 de septiembre – 10.30 horas
El 21 de octubre nos manifestamos en Ghedi: contra la guerra, la economía de guerra, el gobierno Meloni, la OTAN
La guerra entre la OTAN y Rusia en Ucrania, una guerra dictada por intereses de dominación y explotación de ambos lados, y que ya ha producido una horrenda masacre de cientos de miles de muertos y heridos, no da señales de terminar. De hecho, a pesar de que se habla de propuestas de paz, el continuo suministro de armas por parte de la UE y Estados Unidos a Kiev prolonga la guerra y la acerca cada vez más al territorio ruso.
A escala global, hay un crecimiento exponencial de las tensiones comerciales, diplomáticas y militares y, en este contexto, ha comenzado una verdadera carrera armamentista que expresa y a su vez alimenta la carrera hacia nuevas y catastróficas guerras intercapitalistas por una división del mercado mundial entre las mayores potencias capitalistas de Occidente y Oriente.
Mientras tanto, en Italia y en todo Occidente, una economía de guerra y una disciplina social cada vez más asfixiante se están instalando rápidamente en los lugares de trabajo, en las escuelas, en las universidades, en los territorios y en los medios de comunicación.
El gobierno Meloni ataca frontalmente las condiciones de vida de millones de desempleados y trabajadores precarios; ha permitido el aumento de los precios de los productos de primera necesidad sin mover un dedo, lo que afecta a salarios que en muchos casos ya son de hambre; lleva a cabo nuevos recortes en la sanidad pública, los servicios sociales y los ingresos de los ciudadanos, con millones de familias empujadas a la pobreza extrema; ha dado luz verde a la violación de todas las normas de seguridad en el trabajo con el efecto de multiplicar las muertes en el trabajo; continúa en la labor de devastación social y ambiental; aumenta gasto militar para enviar armas a Ucrania y para fortalecer las bases y la infraestructura de guerra. Y ahora, para desviar la creciente ira hacia un objetivo falso, señala a los emigrantes como el “verdadero enemigo” contra el cual defenderse.
En realidad nuestro primer y principal enemigo está aquí, y es precisamente el gobierno Meloni y la clase de grandes, medianos y pequeños explotadores en cuyo nombre el ejecutivo de derecha administra los gastos estatales y el llamado orden público.
Las políticas de guerra y de austeridad son dos caras de la misma moneda: un aumento del gasto militar y de represión corresponde, por un lado, a un recorte de igual intensidad de los salarios, las pensiones y el gasto social, y por el otro, un aumento de la militarización de la vida social, del nacionalismo, del racismo de Estado, del sexismo que favorece el impresionante crecimiento de la violencia física y psicológica contra las mujeres, de la intervención policial en las luchas sindicales y sociales.
Contra esta nueva barbarie que avanza, hacemos un llamamiento a todas las entidades activas contra la guerra, en las escuelas, en las luchas sociales y medioambientales, para que el sábado 21 de octubre sea la oportunidad de relanzar la movilización contra la guerra, la economía de guerra, el Gobierno Meloni, por la disolución de la OTAN, el cierre de todas las bases militares y la retirada de las tropas italianas en el extranjero.
La elección del 21 de octubre representa para nosotros un puente hacia aquellos trabajadores que la víspera lucharán “contra la guerra, los altos precios de la vida, la precariedad, para frenar al gobierno Meloni” con motivo de la huelga general convocada por el sindicalismo de base.
Por este motivo, en el contexto de un conjunto de iniciativas contra la guerra en Italia y en el extranjero, promovemos una movilización nacional unitaria en Ghedi el 21 de octubre. Ghedi es la histórica base de ataque de la Fuerza Aérea Italiana y el depósito de docenas de bombas atómicas de la OTAN y Estados Unidos que se montarán en aviones italianos. Si bien muchos van en busca del enemigo única y exclusivamente fuera de las fronteras nacionales, los hechos concretos demuestran que nuestro primer enemigo está aquí “en nuestra casa”.
Desde Ghedi queremos trasladar nuestro mensaje antimilitarista y derrotista más allá de las fronteras italianas para dar nuestra contribución a la coordinación internacional e internacionalista de las iniciativas de lucha contra la guerra en Ucrania, contra todas las guerras del capital. La única fuerza que puede detener la loca carrera hacia la destrucción mutua de países y la catástrofe ambiental y humana que la acompaña es el derrotismo en Ucrania, en Rusia y aquí hacia “sus” gobiernos, sus “propios” capitalismos y la hermandad, unidad entre los explotados y oprimidos de todos los países del mundo. Proletarios de todos los países, unámonos: este es todavía y siempre el camino hacia la liberación de la explotación y la guerra.
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Assembleia on line – domingo, 24 de setembro – 10:30
No dia 21 de Outubro manifestemo-nos em Ghedi: contra a guerra, a economia de guerra, o governo Meloni, a OTAN
A guerra entre a OTAN e a Rússia na Ucrânia, uma guerra que é de ambos os lados ditada por interesses de dominação e exploração, e que já produziu um terrível massacre de centenas de milhares de mortos e feridos, não dá sinais de terminar. Na verdade, apesar de se falar em propostas de paz, o fornecimento contínuo de armas pela UE e pelos Estados Unidos a Kiev prolonga a guerra e a leva cada vez mais para o território russo.
Em escala global, ocorre um crescimento exponencial das tensões comerciais, diplomáticas e militares e, neste contexto, começou uma verdadeira corrida ao rearmamento, que expressa e por sua vez alimenta a corrida para novas e catastróficas guerras intercapitalistas pela divisão do mercado mundial entre as maiores potências capitalistas do Ocidente e do Oriente.
Entretanto, na Itália e em todo o Ocidente, se enraíza a passos largos uma economia de guerra e um disciplinamento social cada vez mais sufocante nos locais de trabalho, nas escolas, nas universidades, nos territórios e sobre os meios de comunicação.
O governo Meloni ataca frontalmente as condições de vida de milhões de trabalhadores, desempregados e precários; permitiu, sem mover um dedo sequer, o aumento dos preços dos bens de primeira necessidade, o que golpeia os salários, que em muitos casos já são de fome; realiza novos cortes nos serviços públicos de saúde, nos serviços sociais e no programa social de renda básica de cidadania, com milhões de famílias empurradas para a pobreza extrema; abriu caminho à violação de todas as normas de segurança no trabalho, com o efeito de multiplicar as mortes no trabalho; continua no trabalho de devastação social e ambiental; aumenta os gastos militares para o envio de armas para a Ucrânia e para o fortalecimento das bases e infraestruturas bélicas. E agora, para desviar a raiva crescente para um alvo falso, indica os emigrantes-imigrantes como o “verdadeiro inimigo” dos quais defender-se.
Na realidade, porém, o nosso primeiro e principal inimigo está aqui, e é precisamente o governo Meloni e a classe dos exploradores grandes, médios e pequenos em cujo nome o executivo das direitas administra as despesas do Estado e a chamada ordem pública.
A guerra e as políticas de austeridade são duas faces da mesma moeda: para um aumento das despesas militares e para a repressão corresponde, por um lado, o corte de igual intensidade nos salários, nas aposentadorias e nas despesas sociais e, por outro, uma intensificação da militarização da vida social, do nacionalismo, do racismo de Estado, do sexismo favorecendo o crescimento impressionante da violência física e psicológica contra as mulheres, da intervenção policialesca nas lutas sindicais e sociais.
Contra esta nova barbárie que avança, fazemos um apelo a todos coletivos ativos contra a guerra, nas escolas, nas lutas sociais e ambientais, para que o sábado 21 de outubro seja uma oportunidade para relançar a mobilização contra a guerra, contra a economia de guerra, contra o Governo Meloni, pela dissolução da OTAN, pelo fechamento de todas as bases militares e pela retirada das tropas italianas dos outros países.
A escolha do dia 21 de outubro representa para nós uma ponte entre aqueles trabalhadores e trabalhadoras que na véspera entrarão em luta “contra a guerra, os altos preços de vida, a precariedade, para deter o governo Meloni” por ocasião da Greve Geral convocada pelo sindicalismo de base.
Por esta razão – no contexto de um conjunto de iniciativas contra a guerra, na Itália e no exterior – vamos promover uma mobilização nacional unitária em Ghedi, no dia 21 de outubro. Ghedi é a histórica base de ataque da Força Aérea Italiana e o depósito de dezenas de bombas atômicas da OTAN-EUA a serem montadas em aeronaves italianas. Enquanto muitos procuram o inimigo única e exclusivamente fora das fronteiras nacionais, os fatos demonstram que o nosso primeiro inimigo está aqui “na nossa casa”.
De Ghedi queremos fazer chegar a nossa mensagem antimilitarista e de derrotismo revolucionário também para além das fronteiras italianas, para dar a nossa contribuição à coordenação internacional e internacionalista das iniciativas de luta contra a guerra na Ucrânia, contra todas as guerras do capital. A única força que pode deter a corrida irracional à destruição mútua dos países e à catástrofe ambiental e humana que a acompanha é o derrotismo revolucionário – na Ucrânia, na Rússia e aqui sobre os “próprios” governos e os seus “próprios” capitalismos – e a fraternidade, a unidade entre os explorados e oprimidos de todos os países do mundo. Proletários de todos os países, unamo-nos: este é ainda e sempre o caminho para a libertação da exploração e da guerra.
Brescia anticapitalista – Collettivo NN Brescia – Collettivo Linea Rossa della bassa bresciana – Centro di documentazione contro la guerra di Milano – Comitato internazionalista di Como – Comitato permanente contro le guerre e il razzismo di Marghera – Controtendenza Piacenza – Controvento – Laboratorio politico Iskra – Movimento di lotta per il lavoro 7 novembre, Napoli – Plat Bologna – Rete dei comitati e dei collettivi di lotta Roma e Viterbo – SI Cobas – Tendenza internazionalista rivoluzionaria
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Assemblée en ligne – dimanche 24 septembre – 10h30
Le 21 octobre nous manifestons à Ghedi : contre la guerre, l’économie de guerre, le gouvernement Meloni, l’OTAN
La guerre entre l’OTAN et la Russie en Ukraine, une guerre dictée par les intérêts de domination et d’exploitation des deux côtés, et qui a déjà produit un horrible massacre de centaines de milliers de morts et de blessés, ne montre aucun signe de fin. En effet, même si l’on parle de propositions de paix, la fourniture continue d’armes à Kiev par l’UE et les États-Unis prolonge la guerre et l’entraîne de plus en plus loin sur le territoire russe.
À l’échelle mondiale, on assiste à une croissance exponentielle des tensions commerciales, diplomatiques et militaires et, dans ce contexte, une véritable course aux armements a commencé, qui exprime et alimente à son tour la course vers de nouvelles guerres intercapitalistes catastrophiques pour la division du marché mondial entre les plus grandes puissances capitalistes de l’Ouest et de l’Est.
Pendant ce temps, en Italie et dans tout l’Occident, une économie de guerre et une discipline sociale de plus en plus étouffante s’installent rapidement sur le lieu de travail, dans les écoles, dans les universités, dans les territoires et dans les médias.
Le gouvernement Meloni s’attaque frontalement aux conditions de vie de millions de travailleurs, de chômeurs et de travailleurs précaires; a permis l’augmentation des prix des produits de première nécessité sans lever le petit doigt, ce qui affecte des salaires qui, dans de nombreux cas, sont déjà des famines; procède à de nouvelles coupes dans la santé publique, les services sociaux et les revenus des citoyens, avec des millions de familles poussées vers l’extrême pauvreté; a donné le feu vert à la violation de toutes les règles de sécurité au travail avec pour effet de multiplier les décès au travail; il poursuit son œuvre de dévastation sociale et environnementale; augmente les dépenses militaires pour envoyer des armes en Ukraine et pour renforcer les bases et les infrastructures de guerre. Et maintenant, pour détourner la colère croissante vers une fausse cible, il désigne les immigrés comme l’ « ennemi » contre lequel il faut se défendre.
Mais en réalité, notre premier et principal ennemi est ici, et c’est précisément le gouvernement Meloni et la classe des grands, moyens et petits exploiteurs au nom desquels l’exécutif de droite gère les dépenses de l’État et ce qu’on appelle l’ordre public.
Les politiques de guerre et d’austérité sont les deux faces d’une même médaille : une augmentation des dépenses militaires et de répression correspond, d’une part, à une réduction d’égale intensité des salaires, des retraites et des dépenses sociales, et de l’autre, à une augmentation de la militarisation de la vie social, du nationalisme, du racisme d’État, du sexisme favorisant la croissance impressionnante des violences physiques et psychologiques contre les femmes, de l’intervention policière dans les luttes syndicales et sociales.
Contre cette nouvelle barbarie qui avance, nous faisons appel à toutes les entités actives contre la guerre, dans les écoles, dans les luttes sociales et environnementales, pour que le samedi 21 octobre devienne l’occasion de relancer la mobilisation contre la guerre, l’économie de guerre, la Gouvernement Meloni, pour la dissolution de l’OTAN, la fermeture de toutes les bases militaires et le retrait des troupes italiennes à l’étranger.
Le choix du 21 octobre représente pour nous un pont vers ces travailleurs qui, la veille, lutteront “contre la guerre, le prix de la vie élevé, la précarité, pour arrêter le gouvernement Meloni” à l’occasion de la grève générale convoquée par le syndicalisme de base.
C’est pour cette raison que, dans le contexte d’une série d’initiatives anti-guerre en Italie et à l’étranger, nous promouvons une mobilisation nationale unie à Ghedi le 21 octobre. Ghedi est la base d’attaque historique de l’armée de l’air italienne et le dépôt de dizaines de bombes atomiques OTAN-États-Unis destinées à être montées sur des avions italiens. Alors que beaucoup partent à la recherche de l’ennemi uniquement et exclusivement en dehors des frontières nationales, des faits concrets démontrent que notre premier ennemi est ici « chez nous ».
Depuis Ghedi, nous voulons transmettre notre message antimilitariste et défaitiste au-delà des frontières italiennes pour apporter notre contribution à la coordination internationale et internationaliste des initiatives de lutte contre la guerre en Ukraine, contre toutes les guerres du capital. La seule et unique force qui puisse arrêter la course folle à la destruction mutuelle des pays et à la catastrophe environnementale et humaine qui l’accompagne, est le défaitisme en Ukraine, en Russie et ici envers « leurs » gouvernements, leurs « propres » capitalismes et la fraternité, l’unité entre les exploités et les opprimés de tous les pays du monde. Prolétaires de tous les pays, unissons-nous : c’est encore et toujours le chemin de la libération de l’exploitation et de la guerre.

